En una operación conjunta las fuerzas armadas de estados unidos y las autoridades ecuatorianas ejecutaron ataques contra el narcotráfico en aguas internacionales del pacifico oriental, como resultado de la operación, se logro interceptar y hundir una embarcación con vínculos criminales con la estructura criminal Los Choneros.
Los ejercicios de ataque fueron realizados por las fuerzas de los marines y marineros que desplegados desde el buque anfibio USS San Antonio. Segunda la información dada por inteligencia, la embarcación hundida funcionaba como una estación flotante de abastecimiento logístico y suministro de combustible para las llamadas narcolanchas que desde las costas de latam transportan cocaína hacia Centroamérica, México y Estados Unidos.

Durante la operación fueron capturados varios ocupantes los cuales fueron puestos a disposición de las autoridades ecuatorianas igualmente, durante el operativo no se registraron incidentes que pusieran en peligro las unidades militares. Esta intervención hace parte de las nuevas estrategias de cooperación regional con las que Washington buscan en cooperación con los gobiernos latinoamericanos golpear las finanzas y la infraestructura de los carteles de droga transnacionales.